FC Barcelona enfrenta un nuevo revés financiero tras el anuncio de La Liga que invalida los €100 millones derivados de la venta de 475 palcos VIP en el futuro Camp Nou. Este ingreso, clave para cumplir con las normativas de fair play financiero y registrar a jugadores como Dani Olmo y Pau Víctor, ha sido excluido de las cuentas del club debido a discrepancias contables señaladas por su nuevo auditor, Crowe Auditores España.
El Problema Contable
La operación, acordada en diciembre de 2024 con las empresas Forta Advisors y New Era Visionary Group, prometía aliviar la presión salarial del club. Sin embargo, Crowe determinó que los €100 millones no pueden considerarse ingresos extraordinarios para el ejercicio 2024-25, ya que el activo —los palcos VIP— aún no existe físicamente debido a las obras en el Camp Nou. Solo €58 millones han sido recibidos hasta ahora, y estos deben registrarse como anticipos según las normas contables vigentes.
Impacto en el Límite Salarial
Como consecuencia, La Liga ha reducido drásticamente el límite salarial del Barça, dejando al club en violación del fair play financiero. Esto imposibilita la inscripción definitiva de Dani Olmo y Pau Víctor, quienes actualmente juegan bajo una medida cautelar otorgada por el Consejo Superior de Deportes (CSD). Una resolución final sobre su elegibilidad debe emitirse antes del 7 de abril.
Reacciones y Consecuencias
La decisión ha generado fuertes críticas hacia la gestión financiera del presidente Joan Laporta. Además, La Liga planea presentar una denuncia contra el auditor que inicialmente aprobó la operación en enero. Este cambio de criterio también pone en peligro los planes deportivos del Barça para la próxima temporada, ya que dependerán nuevamente de ventas importantes para equilibrar las cuentas.
Perspectivas Futuras
El CSD se encuentra bajo presión para tomar una decisión que podría definir el resto de la temporada para Barcelona. Aunque se espera que priorice los derechos laborales de los jugadores, la falta de margen salarial complica cualquier resolución favorable al club. Mientras tanto, La Liga insiste en que Barcelona debe cumplir estrictamente con las normativas financieras para evitar sanciones más severas468.
Este nuevo episodio subraya la fragilidad económica del Barça y plantea dudas sobre su capacidad para competir al más alto nivel sin comprometer su estabilidad financiera.